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La flexibilidad del caballo: Ejercicios para tener un caballo flexible

La flexibilidad del caballo: Ejercicios para tener un caballo flexible

Otro de los objetivos fundamentales en la doma es la flexibilidad del caballo. Cuando lo montamos, alteramos su condición física y psicológica por lo que su tendencia es poner rígido todo su cuerpo especialmente su dorso. Esto se produce básicamente por falta de relajación y/o flexibilidad. ¿Cómo recuperar esa elasticidad que en estado natural la tiene?. A continuación vamos a ver algunos consejos aplicables a cualquier disciplina ecuestre.

Qué busca la flexibilidad del caballo

Un caballo flexible es un caballo elástico, que puede emplear fácilmente sus articulaciones, ligamentos y músculos. Es así que los choques de locomoción son amortiguados por su tercio posterior y la monta se hace más confortable y segura.

Para estar flexible el caballo debe estar tranquilo y relajado. La tensión es el mayor obstáculo de la flexibilidad. Cuando el caballo logra suficiente descontracción y elasticidad los músculos del dorso se mueven en armonía con las extremidades del caballo.

Ejercicios para desarrollar la flexibilidad

Es necesario que el caballo sea ejercitado en dos sentidos: lateral y longitudinal

Flexiones laterales

Para las flexiones laterales podemos pedir al caballo un desplazamiento del cuello, mínimo (20°-30°) permanente de izquierda a derecha. Esto lo podemos realizar durante 2 a 3 minutos consecutivos. Empezaremos al paso y luego al trote y también al galope. Cabe mencionar que antes de iniciar estos ejercicios el caballo debe estar “en la mano” con la cara en la vertical, las riendas con un ligero contacto, los posteriores remetidos generando un buen impulso.

Otro ejercicio similar al anterior pero con un ángulo mayor (80°- 90°) involucra mayormente al cuello. Aquí tampoco varía el eje longitudinal, es decir las caderas no se mueven por lo que se envía peso sobre la espalda exterior. Para este ejercicio es mejor sacar primero la punta de la nariz y luego que haya cedido, relajar las riendas con el cuello a 80°- 90°. Este ejercicio se lo realiza a los 3 aires y conviene practicarlo como preparación del caballo, en la fase inicial de la doma o al comenzar un período de entrenamiento. La sugerencia es trabajarlo en unos 8 días, 30 repeticiones a cada lado.

La incurvación

En doma clásica, la incurvación busca mantener una curvatura en el cuerpo del caballo que lleve la forma del círculo que se está realizando. Si el círculo es mayor por ejemplo un diámetro de 20 mts, la incurvación será mínima. Si el círculo es menor por ejemplo un diámetro de 10 mts, la incurvación será más pronunciada.

giros

Aquí vamos a topar un tema que puede ser controversial ya que en la mayoría de manuales se habla de incurvación como la curvatura que se forma desde la nuca hasta la cola, alrededor de la pierna del jinete/amazona. Pero cabe anotar que las vertebras toráxicas y lumbares del caballo físicamente están imposibilitadas de redondearse (a diferencia de estas mismas vértebras en otros animales como los perros o los felinos).

vértebras cervicales

En esta zona existirá una mínima curvatura que se percibe principalmente por el descenso de la cadera interior y el remetimiento del pie del mismo lado.

Así que la real incurvación está dada principalmente en el cuello, que sí puede plegarse en cualquier sentido gracias a su conformación interior. El resto del cuerpo (desde las espaldas hasta la grupa) utilizará más sus músculos que su linea dorsal.

Dicho esto, podemos mencionar las siguientes ayudas para conseguir la incurvación:

  • Mayor peso sobre el isquión interior
  • Pierna interior activa sobre la cincha
  • Pierna exterior pasiva un palmo por detrás de la cincha
  • La rienda interior da una ligera colocación en dirección a la vuelta
  • La rienda exterior cede el equivalente de la incurvación que pide la rienda interior y se mantiene en contacto.

Los ejercicios que ayudan a desarrollar la incurvación son: círculos, giros, serpentinas y la espalda adentro.

Flexibilidad longitudinal

Esta flexibilidad se logra cuando el caballo remete los posteriores debajo de la masa, aprende a balancear el dorso y su línea superior se redondea especialmente en el cuello, al alargar su musculatura.

Los ejercicios que ayudan a la flexibilidad del caballo en el sentido longitudinal son:

  • Extensiones del cuello que permitan un descenso de la cabeza hasta su posición más natural (como cuando están pastando). Un truco es el siguiente: En la parada, alzar nuestras manos al máximo posible y ejercer una mínima tensión de las riendas hasta que el caballo realice el gesto de ir hacia abajo. Cuando lo haya realizado felicitarlo y luego repetir el ejercicio por varias veces hasta que se automatice.
  • Otros ejercicios son: Las medias paradas, transiciones, barras de tranqueo, ejercicios gimnásticos de salto (40-70 cm)

ejercicios de flexibilidad

Recomendaciones finales

  • Se debe tener cuidado de no permitir al caballo pesar sobre la rienda interior.
  • También debemos vigilar que el grado de incurvación sea el mismo a ambas manos.
  • Recuerda además que en el trabajo en picadero, el sentido de la incurvación no siempre coincide con el interior de la pista, por ejemplo en una esquina el galope en trocado tendrá una incurvación hacia el exterior de la pista.
  • Debemos evitar los errores de tirar con la rienda interior y no ceder con la rienda exterior.

Referencias bibliográficas:

  • The British Horse Society (2005). “Manual de equitación”
  • Federación ecuestre alemana (2005) “Principios de la equitación”
  • Jean D’Orgeix. Doctrina y método “Técnica de equitación”

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