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Principios de equitación

Caballo en la Mano: Como evitar un Caballo Encapotado o uno Invertido

La mayoría de jinetes/amazonas sabemos lo que significa poner un caballo en la mano. Pero, ¿cuántos de nosotros estamos conscientes de todas las equivocaciones que podemos cometer?, ¿es igual de perjudicial que el caballo invierta su cuello o que se encapote?

Ahora vamos a ver los errores frecuentes que se producen y cómo evitarlos.

Antes de describir estos errores me gustaría recordarte lo que representa poner un caballo en la mano.

Poner un caballo en la mano

Para clarificar este tema quiero comparar estos dos términos: “con la mano”  y  “en la mano”. El primer término alude una mano activa que actúa de forma independiente, mientras el segundo término, que es el que nos interesa, se relaciona con una mano pasiva que va a recibir algo que le vamos a enviar.

Entonces, de lo que se trata es de enviar la energía que va desde los posteriores hacia la mano del jinete.

Podríamos decir que, poner al caballo “en la mano” significa:

Canalizar la impulsión natural del caballo y potencializarlo con nuestro asiento y piernas, para que sea recibido por nuestras manos a través de las riendas y embocadura, con una aceptación suave y flexible por parte del caballo.

En esta disposición se ve implicado todo el cuerpo del caballo, así como todas las ayudas naturales del jinete-amazona. El arte de la equitación es justamente esto. Armonizar una serie de elementos en procura de un objetivo central.

Al poner un caballo en la mano, los posteriores se remeten bajo la masa, el cuello se estira hacia adelante, la nuca es el punto más alto y la cara se pone en la vertical o un poco por delante de ella. Todos estos movimientos y gestos hacen que el perfil superior se redondee.

Caballo con el gesto y posición correcta

Errores frecuentes

Cuando no aplicamos bien nuestras ayudas el caballo tiene problemas con el impulso, el contacto y el equilibrio. Esto comienza a generar ciertos errores que son complicados de corregir y en algunas ocasiones difíciles de identificar.

Un adecuado análisis de jinete y profesor puede ayudar a encontrar estos errores y aplicar los correctivos de forma temprana.

Vamos a mostrar principalmente con gráficos los errores que deben evitarse (en rojo) , así como los gestos y posiciones a imitarse (en verde).

1) Detrás de la vertical: Caballo encapotado

caballo detrás de la vertical

Un error frecuente es colocar la cara del caballo detrás de la vertical. El caballo busca el bocado y lleva impulsión pero una mano demasiado dura lo retiene demasiado.

El jinete nunca debe usar las riendas para colocar la cabeza del caballo. Únicamente debe mantener un contacto suave y esperar que el caballo por si mismo se vaya colocando en una buena posición, de acuerdo a su nivel de entrenamiento.

Un caballo más avanzado podrá llevar su cuello más alto y su cara en la vertical. Al contrario, un caballo menos avanzado debe llevar naturalmente su cuello más bajo y su cara un poco por delante de la vertical

Rollkur

Lamentablemente no solo se produce esta mala posición (detrás de vertical) por error del jinete/amazona, sino que existe un método muy controversial denominado rollkur, mediante el cual se entrena a un caballo obligándolo por la fuerza a hiperflexionar su cuello manteniendo la barbilla pegada al pecho.


En su libro: “El laberinto de la doma clásica moderna“, el destacado jinete francés Philipe Karl, nos da una explicación técnica sobre los efectos negativos que se producen cuando el cuello del caballo se hiperflexiona y el caballo tiende a encapotarse:

  • “Los ligamentos superiores están demasiado estirados lo que puede causar una lesión.
  • Las parótidas salivares están extremadamente apretadas lo que causa inflamaciones y endurecimiento.
  • El músculo branchiocephalicus está acortado y tensionado lo que no permite flexionar el cuello lateralmente.”

2) Detrás de la mano

caballo detrás de la mano

Esta situación es similar a la anterior con el agravante que el caballo no llega al filete sino que lo rehuye. El jinete pierde el contacto con la boca del caballo y la nuca deja de ser el punto más alto.

Esto suele suceder por una falta de impulsión natural del caballo y/o por unas piernas y asiento demasiado débiles.

3) Falso contacto

caballo con falso contacto

Este error se oculta fácilmente ante los ojos del jinete cuando este se encuentra muy pendiente del ángulo de la cara del caballo.

Aparentemente el caballo trabaja bien porque lleva impulso y su cara se encuentra en la vertical. El problema radica en que el jinete acorta antes de tiempo el cuello, comprimiéndolo hasta obtener una posición deseada. Esto hace que el punto más alto pase a ser la primera parte del cuello (2da, 3ra o 4ta vértebra cervical), en lugar de la nuca entre las orejas del caballo.

Es un error de difícil rectificación, si acaso se logra corregirlo.

4) Contra la mano: Cuello de ciervo en caballos

caballo contra la mano

Otro de los errores más comunes es el caballo que va contra la mano.

La cara del caballo está muy por delante de la vertical, el cuello invertido o “cuello de ciervo” tiende a muscularse en su parte inferior, los posteriores por fuera de la masa y el dorso hundido.

Es el error más evidente y generalmente se produce por una deficiente doma inicial. Sus consecuencias pueden ser muy negativas para el futuro del caballo.

Recomendaciones para poner un caballo en la mano

  • Poner un caballo en la mano no es un asunto sencillo. El jinete/amazona debe tener conocimientos avanzados y experiencia suficiente para dotar al caballo de la mejor doma “de base” que sea posible. De esto va a depender un futuro prometedor en cualquier disciplina ecuestre que se practique. Y hablo no solo de los caballos de deporte sino también de los caballos para recreación. Así minimizaremos las molestias que produce nuestro peso sobre el dorso del caballo.
  • En términos generales podemos decir que la corrección de los errores aquí expuestos se logra: 1) controlando que el caballo tenga suficiente impulsión, para lo cual es imprescindible el buen uso de nuestras piernas y asiento, 2) manteniendo un contacto ligero con la boca del caballo en donde nuestras manos han de ser muy educadas, cediendo o reteniendo cuando sea necesario, nunca tirando, y 3) “calibrando” la aplicación conjunta de las ayudas y aplicándolas en ejercicios para  controlar el equilibrio del caballo, es decir que lleve más peso sobre sus posteriores que sobre sus espaldas.
  • Los problemas en la dentadura equina pueden producir rechazo al filete o reacciones viciosas que afectan la puesta en mano del caballo, por lo tanto es recomendable realizar una revisión dental para descartar esta posibilidad.
Referencias bibliográficas:

Gráficos adaptados del libro: Federación ecuestre alemana “Principios de la equitación”

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