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Cómo trabajar un caballo con Riendas Largas o Doble Cuerda

Cómo trabajar un caballo con Riendas Largas o Doble Cuerda
Imagen: Bob Langrish

Una de las herramientas auxiliares que más utilizo son las riendas largas. ¿Porqué?, vamos a verlo a continuación.

Si acaso no las conoces o has oído hablar de ellas, las riendas largas son 2 cuerdas de aproximadamente 8 mts. de largo con un mosquetón o gancho metálico en cada uno de los extremos.

Estas riendas auxiliares se utilizan en el trabajo pie a tierra en la primera fase de la doma de un potro.  Además se utilizan de una forma muy técnica para ejercicios avanzados de alta escuela.

Al igual que entrenadores de caballos como el inglés Michael Peace, el método de trabajo con riendas largas me ha dado muy buenos resultados en la corrección de caballos con problemas de comportamiento.

En este artículo vamos a ver cómo usarlas en la doma de caballos y además las bondades que este método ofrece para la solución de problemas o corrección de “vicios”.

Cómo usar las riendas largas

Riendas largas o doble cuerda
Imagen de: Manual de equitación, Zoe St Aubyn

Las riendas largas son una herramienta bastante sencilla de fabricar y de describir. Su forma de utilizar ya es otra cosa

La aplicación de estas riendas va directamente sobre la cabeza y boca del caballo, por lo tanto su uso es muy delicado. Se requiere un entrenador con experiencia y mucha sensibilidad en sus manos.

Si tu estás recién conociendo este método de trabajo, te recomiendo aprender con una caballo adulto ya educado, caso contrario se corre el riesgo de estropear un caballo nuevo.

Se inicia colocando la primera cuerda, se engancha el mosquetón a la anilla del cabezón, luego pasa la cuerda por una de las anillas del cinchón y va a la mano del entrenador. De igual forma se procede con la segunda cuerda por el lado contrario del caballo.

El domador se coloca por detrás del caballo, conservando una distancia prudencial y activa al caballo para que se mueva en línea recta, en zig-zag o formando círculos.

En primera instancia los mosquetones se enganchan a las anillas del cabezón o de la muserola si las tuviera. Así se trabaja durante las primeras sesiones. Si el caballo reacciona bruscamente la acción será sobre su nariz y no en la boca. Cuando ya esté acostumbrado colocaremos los mosquetones a las anillas del filete durante varias sesiones (las que sean necesarias hasta ver movimientos correctos y obediencia a todas las peticiones).

Este trabajo sirve además para familiarizar al caballo el contacto con el filete antes de montarlo.

El trabajo con riendas largas, o como también se lo llama “trabajo a doble cuerda”, reemplaza o es complementario del trabajo a la cuerda. Con la diferencia que se tiene un control sobre los dos extremos del cuerpo del caballo. Por un lado actúan las dos riendas sobre cabeza, boca y cuello. Por otro lado actúa la rienda exterior “envolviendo” al caballo, activando sus posteriores y remetiéndolos bajo la masa.

Para qué sirven las riendas largas

El principal efecto en el uso de las riendas largas es de orden psicológico.

Los caballos son gregarios y seguidores por naturaleza. Por lo tanto, independientemente de la molestia de un peso sobre su dorso, un potro cerril se resiste a ser montado y avanzar, por el temor de andar en solitario y peor aún con un elemento extraño (el jinete) y visible hacia arriba y detrás de sus cabeza.

Es allí cuando actúan positivamente las riendas largas. He constatado que, desde una perspectiva psicológica, para un potro cerril es bastante similar la molestia que tiene al andar con un jinete montado, que si está detrás suyo caminando.

Por lo tanto el primer beneficio del trabajo con riendas largas es que reduce la resistencia inicial de un potro, frente a estas nuevas experiencias atemorizantes.

Por otro lado, y no menos importante, es este trabajo previo a la monta, porque disminuye notablemente el riesgo que corre el jinete-amazona.

Corrigiendo problemas de comportamiento

De igual forma, este método es muy útil para trabajar con caballos que requieran ser “re-domados”.

Corregir problemas de comportamiento en potros o caballos adultos representa mucho riesgo para un domador. Por esta razón, es de gran ayuda iniciar el trabajo utilizando riendas largas. El caballo aprende de una forma paulatina primero pie a tierra y luego montado.

Los “vicios” o problemas de comportamiento a corregir, pueden ser:

  • Invertir el cuello y abrir la cara
  • Cargar hacia adelante
  • Falta de impulsión
  • Rechazar el bocado
  • Pararse de manos
  • Corcovear o botarse

Equipo complementario

  • Cabezón de dar cuerda
  • Filete articulado
  • Silla de montar o cinchón
  • Correa para sujetar estribos
  • Tralla de trabajo
  • Guantes de cuero

Algunos consejos

  • Es común que soltemos una de las cuerdas y que se enrede en las extremidades del caballo. En ese caso es mejor soltar las dos cuerdas y volver a empezar el ejercicio. Enrollamos una de las cuerdas y la colocamos sobre el caballo. Damos la vuelta y sujetamos la cuerda que quedó en el piso. Por último sujetamos la otra cuerda que está sobre el caballo y lo pedimos que avanze. Con este pequeño truco evitaremos pérdidas de tiempo y correremos menos riesgo de una coz.
  • Como complemento de las riendas largas podemos utilizar un cinchón o una silla de montar. Me parece más práctico utilizar la silla de montar sujetando los estribos por debajo del caballo con una correa de unos 60 cm de longitud. Entonces pasaremos las cuerdas por los estribos igual que si fueran las anillas del cinchón. De esta forma, cuando termine el trabajo con riendas largas, si queremos montar al caballo, únicamente tenemos que retirar las cuerdas.
  • Al menos al inicio, el caballo podría asustarse, enredarse e incluso en ocasiones entrar en pánico. Por esta razón me parece indispensable disponer de un corral cerrado (redondo o no) para las primeras sesiones. Luego ya lo podremos sacar a campo abierto haciendo uso de las riendas largas.
  • Muy importante: Pensar y usar la manos prácticamente como si estuvieramos montados. Las manos deben siempre retener y nunca tirar. Las muñecas deben estar flexibles y no rígidas. Usar los dedos para actuar de forma indirecta sobre la boca del caballo. Ante una reacción brusca del caballo es mejor abrir la mano y dejar recorrer la rienda caso contrario podemos dañar su boca.

Video relacionado: Amanse de potros  (Sobre riendas largas, minuto 14 al 16)

Referencias bibliográficas:

  • Michael Peace . “The Problem Horse Trainer”  www.thinkequus.com
  • The British Horse Society (2005). “Manual de equitación”
  • Zoe St Aubyn (2008). “Manual de equitación”

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Alexander Mena

   

Alexander Mena (Quito, 1964), amante del diseño, la música y el mundo del caballo. En la actualidad dedicado a otra de sus grandes pasiones, la escritura en medios digitales y la dirección de proyectos empresariales vinculados a nuevas tecnologías.

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